Amamantar y trabajar: ¡logremos que sea posible!

Amamantar y trabajar: ¡logremos que sea posible!

Esta semana por la lactancia materna está coordinada por un organismo llamado WABA (alianza mundial de acción por la lactancia materna), desde la cual se quiere reivindicar nada menos que sea posible amamantar a nuestros hijos una vez que nos reincorporamos al trabajo.

Sus objetivos se centran en aunar esfuerzos a diferentes niveles, por parte de los que hacen las leyes, los sindicatos, los empleadores y los compañeros de trabajo (TODOS debemos apoyar a las mujeres que deseen amamantar), también aumentar y proteger los Derechos de la Maternidad, asegurando que todas las madres están informadas sobre los mismos, y promover prácticas que permitan la lactancia materna en los lugares de trabajo.

 

La WABA identifica tres elementos fundamentales para conseguirlo: TIEMPO (refiriéndose a los permisos de maternidad y posteriormente la flexibilidad de horarios), ESPACIO (dentro y cerca de nuestro trabajo, tanto para favorecer la lactancia/exctracción como el cuidado de los bebés) y APOYO.

Con la lactancia materna nos pasa como con muchas otras cosas: parece que vamos hacia atrás. Lo que antes era algo normal que nadie se cuestionaba, hoy está en peligro de extinción. Por otra parte es una oportunidad para aprender de los países que llamamos “tercer mundo”, donde es habitual ver a las madres dando el pecho en el trabajo o incluso acudiendo a la universidad con sus hijos pequeños. Y sin ir tan lejos, lo podemos ver también aquí en casi todos los negocios donde trabaje una madre inmigrante, a la vuelta de la equina.

El pasado mes de agosto, a una madre que conozco de Jaén capital, la quisieron echar del Corral del Carbón de Granada por tratar de amamantar a una de sus gemelas. Gracias a la reacción de ella y de su pareja, se creó un gran revuelo y la respuesta mayoritaria fue de rechazo ante aquella actitud.

Volvemos a la propuesta de compatibilizar el trabajo con la lactancia materna. Porque las mujeres tenemos derecho a trabajar y a ser madres. Pero seamos realistas, tenemos una baja maternal que está lejos de los seis meses recomendados de lactancia materna exclusiva y las condiciones de la mayoría de las mujeres no permiten que con un permiso de 30 minutos te de tiempo para ir a tu casa y dar el pecho. Difícil lo tenemos. Más que en el corral del carbón.

Recomendaciones se hacen. Se escriben artículos. Vamos a talleres sobre extracción y conservación de leche materna. Pero la realidad es que no es tan fácil.

Os leo parte del tríptico editado por el Ministerio de Sanidad y la Asociación Española de Pediatría, acorde con el lema de esta semana, sobre las condiciones que debería reunir una sala de lactancia en una empresa de más de 50 empleados:

- Área privada, limpia, con lavabo, cómoda, donde pueda extraerse la leche o incluso amamantar a su hijo si la empresa lo permite

- Sillas cómodas y una repisa o mesa para apoyar el sacaleches

- Refrigerador pequeño para mantener el alimento del niño en buenas condiciones hasta el regreso a casa

- Información escrita sobre la extracción y conservación de leche

Me llama la atención el “incluso amamantar a tu hijo si la empresa lo permite”. No se hagan ilusiones, que los organismos pertinentes no están pensando en un bebé en brazos de su madre que se alimenta de algo más que de leche materna. Tanto lío es sólo para sacarte la leche en el curro sin que causes molestias.

Pero es que amamantar es algo más que un bebé que toma la leche de su madre. Es contacto físico, un cruce de miradas, olerse mutuamente, un fluir de hormonas. Es un momento de paz compartida.

Aún así, más nos vale dar las gracias. Más que nada porque estoy esperando a conocer un empresa con una sala de lactancia como la descrita. No es que crea que sea complicado, es que la maternidad no es algo fácil de proteger estos días. Interesan más las cifras económicas y los personajes de la televisión. ¿Cómo se puede promover algo que no tiene precio, que no puede medirse, que es una experiencia tan personal como es la maternidad?. Ser madre no se rige por horarios ni lugar. Porque las madres sois el lugar de vuestros bebés lactantes, a cualquier hora del día.

A no ser que las nuevas baterías de los móviles empiecen a fabricarse a partir de dientes de leche, lo tenemos muy chungo.

¿Se trata de un sueño irrealizable? En google hay piscina, gimnasio, billar, futbolín, cafeterías con comida gratis, peluquería y guardería, entre otras cosas. Todo eso para fomentar la creatividad y la motivación. El director de google en España dice que “no hay una vida personal y otra profesional, hay sólo una vida, y es importante estar a gusto”.

Pues es triste que no lo digan nuestros jefes, pero es la verdad. Hay sólo una vida. Y las madres además tenéis una sola vida para estar en la vida de vuestros hijos.

Me gustaría terminar con unas palabras de la actriz Eva Hache, escritas en 2012:

Querida, señora: se nos está yendo la olla. (...) Hemos conseguido la igualdad. Total. Vale, no en nimiedades como cobrar lo mismo que los señores. (…) Pero está claro que podemos desempeñar cualquier puesto de trabajo igual o mejor que ellos. Por comparación, otra vez.

Hemos tenido que demostrar tanto que hasta podemos alegar ser hombres. (...)
Podemos con todo, somos competitivas y estamos impecables. Pero ¿y a la hora de tener hijos? Ahí no podemos comparar. ¡Oh, mundo cruel! ¡Nos has exigido que seamos hombres y madres! Eso no puede ser. O seguimos siendo La Más Brillante o esperáis todos a que seamos La Más Madre, como aquellas abuelas, las que no tenían que demostrar ser hombres (...)

Así que, querido, señor (…) hasta que no desarrolle usted la capacidad de gestar, parir y amamantar, haga el esfuerzo de ponerse en nuestro lugar. No hay manera humana de que tener hijos no sea un contratiempo para nuestras carreras profesionales (...). Es un desastre para nuestra ascensión laboral (…) . Así que legisle ya para que no nos sintamos fatal trabajando en nuestra casa, cuidando unos hijos que son de todos y para todos. Porque en ese tiempo, que casi consideramos inútil y perdido, estamos dándonos futuro. Y déjese de guarderías de 0 a 18 (...) Denos unas buenas bajas maternales, cuide de que nuestros puestos de trabajo nos esperen y convenza a toda la sociedad de que criar hijos es un regalo que le hacemos. Y dígaselo a las mujeres también, porque, sinceramente, tenemos un follón.

Gracias a todas las madres por el gran regalo que nos hacéis.

 

Close